Según Bobby Blumofe, vicepresidente ejecutivo y director de tecnología de Akamai, la web tradicional basada en páginas, enlaces, menús y formularios está siendo reemplazada por interfaces construidas alrededor de agentes de IA. Estos sistemas no solo responderán consultas, sino que anticiparán necesidades y actuarán en nombre del usuario.
No se trata del fin de internet, sino de su reinversión profunda. Así como la era punto-com dio origen a toda una industria de diseño y desarrollo web, el nuevo ciclo abrirá una economía centrada en el diseño, despliegue y gestión de agentes de IA. El interrogante es quiénes liderarán esa transición y quiénes quedarán rezagados.

El fin de la búsqueda tal como la conocemos
Durante más de dos décadas, “googlear” fue sinónimo de buscar información. Para Blumofe, ese modelo está llegando a su límite. En 2026, la búsqueda basada en resultados y clics será desplazada por interfaces conversacionales de IA, que funcionarán como la nueva puerta de entrada a internet.
Este cambio implica una transformación profunda para empresas y creadores de contenido: ya no alcanzará con competir por SEO, sino que será clave ser visibles dentro de los sistemas de IA que sintetizan y responden directamente a los usuarios.

Publicidad paga dentro de la IA: un paso inevitable
Si la búsqueda web generó durante décadas un negocio multimillonario de anuncios pagos, la IA seguirá el mismo camino. Blumofe es claro: la publicidad llegará a los resultados generados por IA. La discusión no es si ocurrirá, sino cuándo y bajo qué formato.
En el corto plazo, los principales modelos de lenguaje comenzarán a experimentar con posicionamiento pago, reescribiendo una vez más las reglas del ecosistema publicitario digital.