Cuatro nutrias gigantes regresaron al Iberá tras casi 40 años de ausencia

El Gran Parque Iberá, uno de los humedales más extensos y biodiversos de Sudamérica, fue escenario de un acontecimiento histórico para la conservación de la fauna silvestre. Una familia completa de nutrias gigantes fue liberada en este ecosistema correntino, marcando el regreso de una especie que llevaba casi cuatro décadas sin registros reproductivos en la Argentina.

El grupo está integrado por cuatro ejemplares: Nima, una hembra donada por el Zoológico de Madrid; Coco, un macho proveniente del Zoológico de Givskud, en Dinamarca; y dos crías nacida en noviembre de 2024 dentro del propio Iberá, en un entorno especialmente preparado para su adaptación.

“Es la primera vez que se intenta reintroducir a la nutria gigante en un ecosistema donde había desaparecido completamente. Esto posiciona a Argentina como referente global en restauración ecológica”, explicó Sebastián Di Martino, director de Conservación de Rewilding Argentina.

La nutria gigante es un depredador que equilibra el ecosistema y su reintroducción no solo es para el beneficio de los Esteros del Iberá, sino que es un hito histórico para la especie en general.

También en El Impenetrable chaqueño

Ocho nutrias gigantes, integrantes de una misma familia, arribaron al Parque Nacional El Impenetrable procedentes del Ecoparque de la Ciudad de Buenos Aires y ya se encuentran en pleno proceso de adaptación en un recinto de presuelta, con vistas a su futura liberación en el río Bermejo. A ellas se suman otros dos ejemplares que atraviesan la misma etapa previa a la vida en libertad.

“Es un hito para el proyecto de reintroducción de la especie. Es un espectáculo maravilloso verlas nadar, interactuar con la fauna y pescar peces vivos en el Parque Nacional El Impenetrable”, expresó María Eugenia “Mariu” Fenoglio, licenciada en Recursos Naturales y coordinadora del Programa de Nutrias Gigantes de la Fundación Rewilding Argentina en la región.

Los animales llegaron hace algunas semanas y, según explicó Fenoglio, la adaptación avanza de manera muy positiva. “Ya cavaron una madriguera natural en la barranca del recinto. Ellas duermen en madrigueras y que lo hagan por sí mismas es una muy buena señal”, destacó.

En ese sentido, la referente del programa subrayó que la llegada de esta familia “es el comienzo de algo mucho más grande: preparar poblaciones que, en el futuro, puedan ser liberadas en las lagunas y cursos del río”.