El primer plástico biodegradable del mundo producido a partir de emisiones de CO2 en Finlandia

Fortum Recycling & Waste, una empresa líder en gestión de residuos y soluciones circulares de Finlandia, ha logrado producir plástico biodegradable a partir de emisiones de dióxido de carbono (CO2) de la incineración de residuos en su planta de Riihimäki, Finlandia. Este avance, basado en la captura y utilización de carbono (CCU), es un paso significativo hacia la reducción y utilización de las emisiones industriales de dióxido de carbono.

Proyectos de desarrollo de captura de carbono similares están en marcha en varios sectores industriales en Finlandia y a nivel global, pero la mayoría de ellos se centran en la producción de combustibles sintéticos y en la captura y almacenamiento de carbono (CCS).

El dióxido de carbono capturado debería ser utilizado como una nueva materia prima en lugar de almacenarlo bajo tierra o liberarlo en la atmósfera cuando se usa como combustible. Utilizar CO2 capturado es una opción mucho más sostenible en términos de abordar la escasez de recursos en el futuro. Mientras que la captura y almacenamiento de carbono es una solución lineal que no aborda la creciente escasez de materiales, la captura y utilización de carbono promueve la economía circular.

El programa tiene como objetivo capturar las emisiones de dióxido de carbono de la incineración de residuos no reciclables y utilizarlas para producir productos sostenibles, como plástico biodegradable.

El plástico es un material superior debido a su versatilidad.

Cada año, Europa genera casi 100 millones de toneladas de residuos no reciclables que son incinerados y utilizados en la producción de energía.

Ligero, duradero y fácilmente modificable, el plástico es hoy un material indispensable en, por ejemplo, el embalaje de alimentos y la fabricación de productos de consumo. El plástico biodegradable a base de CO2 ofrece una alternativa significativa al mercado porque tiene las mismas propiedades cualitativas que los plásticos vírgenes tradicionales basados en fósiles.

El plástico biodegradable a base de CO2 puede ser reciclado al igual que muchos otros plásticos, cerrando así el ciclo del carbono. Una ventaja adicional del plástico biodegradable es que, incluso si termina en la naturaleza por accidente, se descompone y no deja microplásticos dañinos en el medio ambiente.