Según alertan los especialistas, el planeta se acerca al punto de no retorno y a una “Tierra invernadero” sofocante. Los números lo demuestran. En 2024, los niveles de dióxido de carbono atmosférico fueron un 50 % superiores a los registros preindustriales y el calentamiento global avanza a un ritmo de 0,31 ℃ por década.
Según una investigación publicada en One Earth, la Tierra se encuentra en un momento de inflexión. La comunidad científica observa con atención las temperaturas globales actuales que igualan o superan las de los últimos 125 mil años, mientras los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera alcanzan cifras inéditas.

“Tierra invernadero”
El Dr. Christopher Wolf, de Terrestrial Ecosystems Research Associates, indicó que “cruzar incluso algunos de los umbrales podría llevar al planeta a una trayectoria de invernadero”. Desde su perspectiva, tanto los responsables políticos como la sociedad civil “desconocen en gran medida los riesgos que plantea lo que, en la práctica, sería una transición sin retorno”.
La investigación que integra, junto a expertos como el profesor Johan Rockström y el profesor Hans Joachim Schellnhuber, identifica dieciséis elementos de inflexión en el sistema terrestre, como las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida, el permafrost, la selva amazónica y la Circulación Meridional Atlántica (CMA).

Las temperaturas globales han superado el límite de 1,5 ℃ fijado por el Acuerdo de París durante un año entero, junto a olas de calor, incendios forestales, inundaciones y extremos climáticos cada vez más frecuentes.

El pasado mes fue el quinto enero más cálido a nivel global desde que hay registros con extremos de temperaturas contrastantes en los hemisferios norte y sur, informó esta semana el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), el programa de observación de la Tierra de la Unión Europea (UE). Se registró una temperatura media del aire en superficie de 12,95 °C, es decir, 0,51 °C por encima de la media de enero de 1991-2020 y 1,47 °C por encima de la media estimada de 1850-1900 utilizada para definir el nivel preindustria.

El mes más frío en Europa
Esto contribuyó a que Europa viviera su enero más frío desde 2010, con una temperatura media de −2,34 °C, es decir, 1,63 °C por debajo de la media de enero de 1991-2020.
Se registraron condiciones de frío generalizadas en Fennoscandia, los Estados bálticos, Europa oriental, Siberia y el centro y este de Estados Unidos.
A pesar de estos episodios de frío, las temperaturas mensuales de enero estuvieron por encima de la media en gran parte del planeta, incluidas amplias zonas del Ártico y del oeste de América del Norte.