Dos informes recientes de los gigantes tecnológicos Google y Microsoft, revelan una realidad contundente: la Argentina no solo adopta la IA, sino que en muchos indicadores supera el promedio global de uso y confianza.
El estudio “Our life with AI” (Nuestra vida con la IA), elaborado por la consultora Ipsos para Google con datos de 2025, confirma que la IA cruzó el umbral de la adopción masiva en suelo argentino. Mientras que a nivel mundial el 62% de las personas utiliza chatbots en su vida cotidiana, en la Argentina esa cifra asciende al 65%.

Radiografía del usuario argentino
El uso de la IA en el país dio dado un giro sustancial hacia la utilidad práctica, según el estudio de Ipsos para Google:
- Aprendizaje y conocimiento: El 75% de los argentinos emplea IA para profundizar en nuevos saberes, superando el promedio global del 74%.
- Eficiencia temporal: Un 68% la utiliza para ahorrar tiempo en diversas tareas.
- Productividad laboral: El 64% ya cuenta con la IA como asistente en su trabajo.
Este fenómeno es liderado por los denominados “super usuarios” —estudiantes, docentes y padres—, quienes en mercados emergentes como el argentino registran tasas de adopción de hasta el 89%. Un dato clave: El 58% de los argentinos mantiene una visión entusiasta sobre los beneficios sociales de la IA, una cifra superior al 53% registrado a nivel mundial.

El ascenso de los agentes autónomos
La gran novedad de 2025 fue el despliegue de agentes de IA, sistemas diseñados para automatizar actividades y operar de forma autónoma bajo salvaguardas.
- Uso actual: El 58% de las compañías argentinas ya emplea agentes de IA específicamente para ciberseguridad.
- En evaluación: Otro 37% está analizando su pronta incorporación.
- Transversalidad: Estos agentes no solo protegen; también están presentes en infraestructura de TI (59%) y en áreas de finanzas y administración (52%).

Innovación vs. regulación: El consenso argentino
El 68% de la población local cree que es más importante fomentar los avances en ciencia y medicina a través de la innovación en IA que proteger a las industrias afectadas mediante regulaciones (32%). Este apoyo a la innovación supera ampliamente la tendencia global del 58%. Además, existe un voto de confianza hacia las instituciones:
- Empresas tecnológicas: El 74% confía en que las tecnológicas supervisen el desarrollo de la IA para beneficio público.
- Gobierno: También un 74% apoya que el Estado utilice IA para facilitar el acceso a servicios públicos.
Sin embargo, el optimismo viene con una condición: el 68% demanda más capacitación para operar estas herramientas con mayor seguridad y confianza.

Recomendaciones para el ecosistema corporativo
Para aquellas organizaciones que aún transitan la curva de aprendizaje, desde Microsoft sugirieron seis pilares estratégicos para operar en esta nueva era:
- Prioridad directiva: Gestionar el riesgo de seguridad desde la junta de accionistas.
- Hábitos digitales: Reforzar la protección de identidades y activos en servidores de acceso remoto (computación en la nube, en la jerga informática).
- Resiliencia: Identificar vulnerabilidades y capacitarse para recuperarse rápido de brechas.
- Inversión en personas: No enfocarse solo en las herramientas, sino en el talento humano.
- Anticipación: Intercambiar inteligencia sobre amenazas para entender lo que “no sabemos”.
- Fomento del uso seguro: En lugar de prohibir, establecer políticas de gobernanza responsable.
La pregunta ya no es si la inteligencia artificial cambiará la realidad; el interrogante es acerca de la rapidez que deben tener las personas y las organizaciones para aprender a dominarla y crecer en innovación y seguridad.