Ocho nutrias gigantes, integrantes de una misma familia, arribaron al Parque Nacional El Impenetrable procedentes del Ecoparque de la Ciudad de Buenos Aires y ya se encuentran en pleno proceso de adaptación en un recinto de presuelta, con vistas a su futura liberación en el río Bermejo. A ellas se suman otros dos ejemplares que atraviesan la misma etapa previa a la vida en libertad.
“Es un hito para el proyecto de reintroducción de la especie. Es un espectáculo maravilloso verlas nadar, interactuar con la fauna y pescar peces vivos en el Parque Nacional El Impenetrable”, expresó María Eugenia “Mariu” Fenoglio, licenciada en Recursos Naturales y coordinadora del Programa de Nutrias Gigantes de la Fundación Rewilding Argentina en la región.

Los animales llegaron hace algunas semanas y, según explicó Fenoglio, la adaptación avanza de manera muy positiva. “Ya cavaron una madriguera natural en la barranca del recinto. Ellas duermen en madrigueras y que lo hagan por sí mismas es una muy buena señal”, destacó.
En ese sentido, la referente del programa subrayó que la llegada de esta familia “es el comienzo de algo mucho más grande: preparar poblaciones que, en el futuro, puedan ser liberadas en las lagunas y cursos del río”.

“Las nutrias gigantes son depredadores tope de los ecosistemas acuáticos argentinos y cumplen un rol fundamental como reguladoras de las poblaciones de peces”, explicó Fenoglio. Además, recordó que la especie se extinguió en el país por la acción humana: “Hace unos 100 años que la nutria gigante desapareció del Chaco y del río Bermejo, y se estima que hace unos 30 años que no existen ejemplares en libertad en Argentina”.