El protocolo POP3, utilizado durante décadas para descargar correos en un solo dispositivo, dejará de habilitarse para nuevos usuarios en el primer trimestre de 2026. Google eliminará funciones históricas como POP3 y Gmailify. De esta manera, miles de usuarios deberán revisar su configuración para no quedar desconectados.
Aunque quienes ya lo utilizan tendrán un período de gracia, la recomendación oficial es migrar cuanto antes a IMAP, el estándar actual que permite sincronizar mensajes en tiempo real entre celular, computadora y tablet.

Gmailify también desaparece
El segundo gran cambio impacta en quienes vinculan cuentas externas (como Outlook o Yahoo) dentro de Gmail. Con el fin de Gmailify, esas direcciones perderán acceso a funciones avanzadas como filtros de spam inteligentes y notificaciones push integradas.
Esto podría traducirse en mayor cantidad de correo no deseado o en demoras en las alertas móviles si no se realiza la migración correspondiente.
¿Por qué Google toma esta decisión?
La empresa explicó que busca eliminar tecnologías obsoletas y reforzar la seguridad del ecosistema. IMAP ofrece mayor compatibilidad, mejor sincronización y estándares de protección más robustos. El objetivo es modernizar la experiencia del usuario y reducir vulnerabilidades asociadas a protocolos antiguos.

¿Qué funciones de Gmail seguirán activas?
Pese a estos cambios, Gmail conservará sus principales herramientas:
- Organización automática en categorías (Principal, Promociones, Social).
- Integración total con Google Drive, Calendar y Meet.
- Filtros antispam avanzados.
- Autenticación en dos pasos y cifrado de datos.

¿Qué tenés que hacer para no perder tu cuenta?
Si utilizás POP3 o gestionás cuentas externas dentro de Gmail, es fundamental revisar la configuración antes de 2026. Migrar a IMAP no solo evitará la pérdida de acceso, sino que mejorará la sincronización y la seguridad de tu correo.
El mensaje de Google es claro: hay tiempo, pero no será indefinido. La modernización ya empezó y quienes no se adapten podrían quedarse sin acceso a su bandeja de entrada.