El horario de la reunió en Corrientes estaba todavía por definirse, aclararon las fuentes.
Hasta el momento Santilli consiguió el respaldo de ocho gobernadores: Rogelio Frigerio (Entre Ríos); Alfredo Cornejo (Mendoza); Leandro Zdero (Chaco); Gustavo Sáenz (Salta); Marcelo Orrego (San Juan), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro) e Igancio Torres (Chubut).
Lo cierto es que una porción de los gobernadores aliados se muestran reticentes al articulado tributario de la reforma laboral, en especial a la reducción pensada en Ganancias para las sociedades, lo que afectará la recaudación de las provincias.

Los gobernadores aliados quieren compensar la disminución que tendrán sus arcas por la rebaja de ganancias a las sociedades (del 35% al 31,5%), ya que con esa disminución las provincias perderán 1,2 billones de pesos.
El punto es debatido por el estrecho círculo de funcionarios y legisladores desginados para sintetizar las determinaciones.
La rosca
Como alfil negociador del Gobierno, Santilli retomó una práctica que había iniciado en diciembre para obtener la sanción del Presupuesto 2026 y la ley de Inocencia Fiscal, y que replicó en los primeros días del año por la reforma laboral, un proyecto que el Poder Ejecutivo quiere sancionar durante las sesiones extraordinarias de febrero.
Mientras tanto, el Gobierno analizaba la posibilidad de prorrogar por decreto la ley de Emergencia Ígnea ante la crisis generada por los incendios, mientras estudia la incorporación al temario de extraordinarias del aumento de partidas que reclaman los gobernadores.