El anuncio fue realizado por la gobernadora Kathy Hochul durante una conferencia de prensa, en la que instó a la población a extremar las precauciones ante un escenario climático que combina nevadas intensas y temperaturas extremadamente bajas.

“Esta es una combinación muy peligrosa de fuertes nevadas y temperaturas extremadamente frías. Los riesgos son tan intensos que, ahora mismo, declaro el estado de emergencia en todo el estado de Nueva York”, sostuvo la mandataria.
Según explicó Hochul, el estado se encuentra preparado para afrontar el impacto de la tormenta y continuará con tareas preventivas como el tratamiento de rutas y autopistas con sal durante los próximos días. El objetivo es reducir riesgos en la circulación y garantizar la seguridad vial ante la acumulación de nieve y hielo.

Con esta decisión, Nueva York se sumó a otros estados que ya adoptaron medidas similares ante la inminencia del fenómeno meteorológico. Días atrás, el gobernador de Georgia, Brian Kemp, declaró el estado de emergencia, mientras que Arkansas, Luisiana, Carolina del Norte, Oklahoma, Carolina del Sur y Virginia hicieron lo propio. En tanto, Maryland y Virginia Occidental se encuentran en estado de preparación.

El pronóstico indica que la tormenta impactará con mayor fuerza durante el fin de semana en la costa este de Estados Unidos, afectando especialmente a ciudades como Washington y Nueva York. En la capital del país se espera una acumulación de entre 15 y 30 centímetros de nieve entre la noche del sábado y la madrugada del domingo.