El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha indicado que existen varias roturas a lo largo de los 200 metros de vía y que el carril derecho por el que circulaba el tren descarrilado tenía “una rotura muy grande” en el punto en el que se cree que se produjo el accidente.
El ministro ha ofrecido varias entrevistas en televisión esta tarde, y en todas ha explicado que es aún prematuro vincular de forma concluyente la soldadura de la vía al descarrilamiento del tren Iryo que posteriormente colisionó con el Alvia y ha provocado, hasta el momento, la muerte de al menos 40 personas.

“Determinar en este momento que hay un problema de soldadura es totalmente inviable”, ha afirmado Puente. Lo ha reafirmado en unas declaraciones en el programa Malas Lenguas de La 2, en el que ha afirmado que el accidente en Adamuz (Córdoba) ha “destrozado parte de la infraestructura” y ahora se requieren análisis de laboratorio para llegar a una conclusión, así que, en estos momentos los investigadores siguen “recopilando datos y la tesis es una especulación más, como otras”.

Diversas informaciones apuntan a que el siniestro pudo tener su origen en un fallo de soldadura de la vía donde descarriló el tren Iryo. La propia Guardia Civil ha difundido una imagen del tramo específico que está bajo estudio y desde el Ministerio saben que “especular es inevitable y los medios se van a sumar a la especulación”, tal como ha admitido en otra intervención en La Sexta. Además, ha precisado que a lo largo de doscientos o trescientos metros en la zona del accidente se han localizado “muchas roturas de la vía”.
Uno de los aspectos que aún está pendiente de resolverse es si la rotura más próxima al punto del descarrilamiento responde a una consecuencia directa del accidente o, por el contrario, fue el desencadenante del mismo.