La FIFA y las federaciones sede vienen trabajando desde 2023 en un ecosistema digital que combina IA, sensorización e infraestructura en la nube para controlar prácticamente todos los aspectos del torneo: rendimiento de los jugadores, operación de estadios, seguridad y hasta la experiencia del espectador.
La FIFA evalúa sumar un nuevo componente: clips explicativos generados por IA para que público y televidentes comprendan las decisiones en tiempo real. El Mundial 2026 aspira a ser el evento deportivo más conectado de la historia y con respaldo satelital provisto por Starlink, OneWeb y Amazon LEO.
La meta es que cada fanático pueda transmitir video en vivo sin congestión y que las cadenas de TV puedan producir en 8K vía IP, sin camiones móviles. Además, los estadios integrarán redes privadas 5G para servicios críticos: cámaras de seguridad, pagos digitales y monitoreo médico en tiempo real.

Hinchas aumentados: asistentes, traducción y realidad extendida
La experiencia del público también se redefine. Las aplicaciones oficiales ofrecerán: realidad aumentada (AR) para visualizar estadísticas; traducción simultánea en más de 30 idiomas; asistentes de IA personalizados para movilidad, comida, accesos y merchandising; y mapas dinámicos de seguridad y transporte, impulsados por modelos predictivos.
Por primera vez, la FIFA introducirá avatares generativos oficiales que interactuarán con los hinchas y medios. La seguridad será gestionada por un sistema regional integrado con biometría, reconocimiento de comportamiento y análisis de multitudes.
Los tres países sede compartirán información en tiempo real entre agencias locales y federales para predecir riesgos. Los algoritmos, desarrollados junto a IBM y Palantir, procesarán patrones de movilidad, clima, concentración y estado emocional de los asistentes.

Tecnología dentro del campo: sensores, wearables y analítica avanzada
Los futbolistas estarán equipados con sensores en indumentaria y pelotas inteligentes con chips UWB que registrarán cada toque, velocidad, presión y ángulo de golpeo. Los equipos técnicos podrán acceder a modelos de IAque analizan en vivo la fatiga muscular, la hidratación, el riesgo de lesión y las zonas de presión y posesión.

Detrás de escena, IBM, Google y Stats Perform desarrollan la plataforma que unificará todos estos datos. El salto audiovisual será enorme: transmisiones en 8K, cámaras volumétricas 360°, repeticiones “holográficas”, y narraciones personalizadas generadas por IA que se adaptan al idioma y país del espectador.
Los usuarios podrán incluso controlar el ángulo de cámara desde el celular o ingresar al campo virtualmente. Los organizadores buscan reducir la huella ambiental. Los estadios norteamericanos incluirán micro-redes solares, baterías inteligentes y sistemas de monitoreo en la nube.