La relación entre TikTok y Estados Unidos volvió a quedar en el centro del debate público. La entrada en vigencia de una nueva política de privacidad, obligatoria para seguir utilizando la plataforma, provocó un abandono masivo de usuarios preocupados por el alcance de la información que la aplicación puede recopilar y por el rol que jugarán empresas vinculadas al entorno político de Donald Trump la gestión de esos datos.
El acuerdo permite que la red social de origen chino continúe operando legalmente en el país a través de una filial denominada TikTok USDS Joint Venture LLC, integrada por inversores estadounidenses. Esta reestructuración responde a las exigencias de las autoridades locales, que desde hace años buscan limitar el acceso de empresas extranjeras a datos sensibles de ciudadanos estadounidenses.

¿Qué datos podrá recopilar TikTok con la nueva política?
El documento de privacidad actualizado amplía de manera explícita el tipo de información que los usuarios autorizan a compartir. Además de los datos habituales, como nombre, correo electrónico, número telefónico o fecha de nacimiento, TikTok podrá acceder al contenido generado dentro de la plataforma, como videos, comentarios, mensajes privados y transmisiones en vivo.

La política también habilita la recolección de información técnica del dispositivo, historial de actividad, datos de compra, métodos de pago y, con autorización, contactos telefónicos y de redes sociales. Sin embargo, el punto más controversial es la inclusión expresa de datos personales sensibles, entre ellos:
- Información sobre salud física o mental.
- Orientación sexual e identidad de género.
- Creencias religiosas.
- Origen racial o étnico.
- Nacionalidad y estatus migratorio.
- Datos financieros y ubicación precisa.
Según TikTok, estos datos pueden surgir del propio contenido que publican los usuarios o de procesos de verificación de identidad, y serán tratados bajo la legislación estadounidense, incluida la Ley de Privacidad del Consumidor de California.