Durante la tarde-noche del último de 2025, el organismo recaudador notificó a las aplicaciones fintech que comenzarían a pagar el Impuesto sobre los Créditos y Débitos (conocido como “impuesto al cheque”), del cual estaban excluidas al igual que los bancos.
Ambos tipos de entidades habían logrado una exención del tributo que se lanzó provisoriamente en 2001 ante la crisis económica-institucional, pero que este año cumplirá 25 años de vigencia.
El impuesto al cheque retiene 0,6% al emisor y otros 0,6% al receptor de los fondos. Si bien no aplica sobre transferencias entre particulares o monotributistas, sí lo hace cuando existe cuando uno de los participantes es una persona jurídica (empresa).

“Las cuentas por donde circulan los fondos de los clientes no pagaban Impuesto al Cheque. Pero ahora quitaron la exclusión”, reclama un ejecutivo reconocido en el ambiente fintech.
La fuente asegura que el argumento de ARCA fue que “las billeteras no están inscriptas en los regímenes 375 y 376 del Impuesto sobre los Débitos y Créditos en cuenta. No lo están porque la normativa habla de bancos, pero las billeteras cumplen mes a mes con las presentaciones y pagos”, refuerza.
En síntesis, ARCA peinó la base de datos en búsqueda de las billeteras que no estaban inscriptas en un régimen que aplica a bancos. Así, las billeteras con licencia bancaria (como Ualá o Naranja X) quedaron a salvo, pero sí aplica a los que son proveedores de servicios de pago (PSP). En este último grupo, se encuentran Mercado Pago, App YPF, Prex, Carrefour Banco, Shell Box, Claro Pay y un amplio etcétera.
Mientras tanto, Mercado Pago solicitó su licencia bancaria y aguarda el OK del BCRA, una movida que analiza la App YPF.
En el sector esperan que, justamente, el unicornio, que acapara dos tercios del mercado, alce la voz contra esta decisión de ARCA para ver si logra que la autoridad tributaria dé un paso atrás con la medida.