Éxodo masivo en las Fuerzas Armadas

La crisis económica es imparable y los salarios por debajo de cualquier nivel aceptable de consumo que se registran en la mayoría de los rubros de la economía nacional están generando una crisis de proporciones mayúsculas en las Fuerzas Armadas, pero, principalmente, en la Marina donde ya nadie puede resistir por vocación su trabajo si la paga es más que escasa.

El gobierno libertario que proponía en su plataforma dignificar a los integrantes de la familia militar luego de años de kirchnerismo ideologizado que siempre trató con desdén a los uniformados enfrenta enormes crisis presupuestarias por la “motosierra” imperante de la administración Milei, la inacción de un equipo ministerial de Defensa, comandado por Luis Petri que no puede terminar de poner en orden la obra social de los militares (IOSFA), la crisis en el hospital Naval denunciada por el gremio ATE que informó que no le renovarán contratos a más de 500 trabajadores, y, la peor de las noticias, militares formados profesionalmente que son expulsados por la dura realidad que no les cierran las cuentas a fin de mes.

En ese contexto, el ministro-candidato Luis Petri convocó a una reunión del almirantazgo para evaluar la situación por la gran cantidad de bajas que está registrando la Armada Argentina. La crisis de salarios bajos sucede en las tres fuerzas

Hasta el mes de julio habían pedido la baja 234 oficiales y suboficiales de la Armada. Un hecho que no tiene antecedentes en años anteriores y que podría duplicarse hacia el fin de año. La crisis sólo existiría si se analiza que un marinero de 2ª no llega a ganar 600.000 pesos. Probablemente, manejando un UBER, lo gane en una semana.